Me sorprende muchísimo ésta tristeza de muñeca rota.
Un mundo acuático palpita dentro de mí.
En mi cuerpo hay grietas por donde se escapan besos.
Los relojes se niegan a detenerse.
Los relojes me obligan a detenerme.
Las manos se diluyen.
Y amo, huyo, encuentro, duelo, extraño, amo
tu perfume tan presente.
Antonella.
Hermoso!, me gustó.
ResponderEliminarLo escribiste vos Anto??
ResponderEliminarEs Increible! Me encanta, tiene una reminiscencia a los autores que publican aca!
Te felicito!