lunes, 7 de febrero de 2011

Palabras para un árbol muerto - (Cynthia L. Kilian)




Tu esqueleto terroso, aún en pie por gracia Divina,


me recuerda que algún día moriré...

Moriré y seré olvido como tu tronco que otrora

bebió la savia latiente, dando frutos y verdor.

Tus ramas, como frágiles huesos,

dibujan líneas rectas y filosas

sobre el fondo de tu entorno.

Tus raíces, como arterias secas y hueras,

se afirman inútiles en la tierra que respira.

Tu presencia de gigante inofensivo

ya no sirve a este mundo

que te vio germinar y morir en el mismo lugar.

Es en vano tu insistencia por erguirte soberbio;

cualquiera puede advertir la muerte en tu corteza.

Tengo ganas de abrazarte, sin embargo,

y apoyar en tu grandeza serena

mi columna cansada de tanto andar.

¿Ves? Aún tiene sentido tu presencia.

Tal vez tengan sentido mis palabras algún día...






No hay comentarios:

Publicar un comentario